LARINGITIS EN NIÑOS. CAUSAS Y TRATAMIENTO

9 octubre, 2019

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Con la llegada del otoño hay ciertos virus que pueden provocar laringitis aguda en bebés y niños. Suelen darse de forma leve o moderada, aunque pueden darse cuadros graves (pero son menos frecuentes).

¿QUÉ ES LA LARINGITIS?

La laringitis es una infección frecuente, generalmente leve, que provoca una inflamación de la laringe (cuerdas vocales), tráquea y bronquios. En ocasiones, se puede producir además una obstrucción de las vías aéreas superiores. También se le conoce con el nombre de CRUP (término anglosajón que significa “llorar fuerte”).

La laringitis representa el 15-20% de las enfermedades respiratorias, y aparece en niños entre 3 meses y 3 años, con mayor incidencia en el otoño.

¿CUÁL ES LA CAUSA? 

La laringitis habitualmente tiene origen vírico. Los virus implicados son virus respiratorios como el virus respiratorio sincitial (VRS, también causante de la bronquiolitis), virus parainfluenza, virus influenza, adenovirus…Sin embargo, aunque la infección con estos virus es frecuente, no todos los niños desarrollan una laringitis aguda.

Un origen bacteriano es menos frecuente (sólo el 3% de los casos). 

¿CÓMO SE TRANSMITE?

La infección se transmite por contacto de persona a persona o por contacto con secreciones (mucosidad, saliva…por tos y estornudos) y comienza 2 o 3 días después del contagio.

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS?

  • La enfermedad comienza como un resfriado común, con fiebre (38-40,5º).
  • Son muy característicos la tos (tos perruna o metálica), afonía y/o ronquera.
  • Según el grado de inflamación de las cuerdas vocales, se puede escuchar un sonido ronco al respirar, principalmente al coger aire, y se conoce con el nombre de estridor. El estridor empeora cuando el niño llora, tose, se agita o se enfada. 
  • Los síntomas suelen empeorar por la noche.
  • En algunos casos, la inflamación de la laringe puede dificultar la entrada de aire y provocar dificultad respiratoria (respiración rápida, se marcan las costillas al respirar o se hunde el pecho).

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO?

La laringitis suele ser un proceso benigno, que en la mayoría de los casos no requiere tratamiento hospitalario. El pediatra valorará el grado de dificultad respiratoria, utilizando la escala Westley (considerando el estridor, coloración de la piel, nivel de conciencia, entrada del aire…), que le ayudará a pautar el tratamiento adecuado.

  • Si hay fiebre (>38ºC): el pediatra puede prescribir ibuprofeno, ya que su efecto antiinflamatorio mejorará los síntomas. 
  • Si no mejora el estridor, y la fiebre persiste, deberás acudir al Servicio de Urgencias donde se le administrará una dosis de dexametasona (en casos moderados) o dexametasona + nebulización de adrenalina (en los casos más graves).
  • En caso de disminución de la saturación de oxígeno, se le administrará oxígeno de la forma mejor tolerada.
  • El tratamiento antibiótico NO está indicado, salvo que haya complicaciones con alguna bacteria. Será el pediatra quien decida el tratamiento.

¿QUÉ PODEMOS HACER EN CASA?

  • En algunos casos, respirar aire húmedo alivia los síntomas. El uso de humidificadores ayuda a disminuir la sequedad de la mucosa inflamada. Si no dispones de humidificador, puedes abrir el grifo de agua caliente del baño para que se llene de vapor y el niño lo pueda respirar durante 10-15 minutos. 
  • Respirar aire frío también mejora los síntomas, por su efecto antiinflamatorio sobre las vías respiratorias. En los meses de frío, podemos sacar al niño abrigado al balcón o a la calle.
  • En la cama, mantener elevada la cabeza del niño. 
  • En caso de fiebre alta, se administrará el antitérmico que haya prescrito su pediatra.
  • Evitar que llore, se agite o enfade.
  • No forzarle a comer, es normal que pierda el apetito.
  • Ofrecerle líquidos con frecuencia, para evitar la deshidratación.
  • Vigilar su respiración.
  • No administrar jarabes para la tos ni supositorios sin la prescripción del pediatra. 

¿CUÁNDO DEBEMOS ACUDIR A URGENCIAS?

  • Si el bebé no puede tragar bien o babea mucho.
  • Si la dificultad respiratoria es evidente: abre mucho la boca, no puede estar tumbado, se le marcan las costillas al respirar…
  • Está pálido o amoratado.
  • La fiebre es muy alta.
  • Tiene alterada la conciencia.

RECOMENDACIONES:

El estridor angustia mucho a las familias, porque creen que el niño se va a ahogar. Por eso, es conveniente que los padres o cuidadores estén bien informados sobre los signos y síntomas de la enfermedad. Ante todo, no hay que perder la calma, no irritar al niño y transmitirle tranquilidad.

La peor fase de la enfermedad dura 2-3 días, aunque la tos puede durar de 1 a 2 semanas. Incluso puede que después de un primer episodio de laringitis, se repita después de un tiempo. 

Se recomienda:

  • Medidas de higiene adecuadas (lavado frecuente de manos, evitar el contacto con secreciones respiratorias…)
  • En caso de empeorar los síntomas (fiebre alta durante más de 48 horas, dificultad respiratoria, irritabilidad, aparición de manchas en la piel, o empeoramiento del estado general), acudir al servicio de urgencias para evaluación.

Pueden regresar a la escuela infantil o al colegio 24 horas después de desaparecer la fiebre y cuando se encuentren mejor.

 

 

 

 

 

Fuentes:

Anales de pediatria. Laringitis aguda. Crup. ML Arroba Basanta.

AEPAP. Laringitis aguda.

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